Durante un anuncio realizado el domingo, el alcalde Eric Adams destacó la importancia de la seguridad en las bodegas, que son consideradas esenciales en la vida cotidiana neoyorquina. Los botones, denominados SilentShields, se instalarán en las bodegas con mayores índices de delincuencia y estarán conectados directamente a las cámaras del establecimiento y al Departamento de Policía de Nueva York (NYPD). Esta conexión permitirá a los agentes visualizar delitos en tiempo real, lo que facilitará una respuesta más rápida y efectiva.
«Las bodegas son parte del corazón de la Ciudad de Nueva York. Están en cada esquina; nos acompañan a todas horas. Este programa brindará tranquilidad a los propietarios de nuestras bodegas, así como protegerá a la clase trabajadora neoyorquina que trabaja y frecuenta estos establecimientos», expresó Adams.
Fernando Mateo, portavoz de la Asociación de Bodegas Unidas (UBA), enfatizó que «los SilentShields son un punto de inflexión para los trabajadores de bodegas». Mateo agregó que durante demasiado tiempo han sufrido en silencio y que esta iniciativa marca el fin de esa situación, subrayando el compromiso de Nueva York con sus trabajadores esenciales.
La UBA se encargará de solicitar ofertas competitivas para adquirir la tecnología SilentShield y espera comenzar las instalaciones en los próximos meses. Además, se proporcionará capacitación a los bodegueros sobre el uso adecuado de los botones de pánico para maximizar su efectividad en situaciones críticas.





