El Colegio Médico Dominicano expresó su preocupación por las consecuencias que podría generar la aplicación conjunta de la Ley 74-25, que establece el nuevo Código Penal, y la Ley 97-25, correspondiente al nuevo Código Procesal Penal. El gremio considera que ambas normativas podrían provocar una excesiva criminalización del ejercicio de la medicina en la República Dominicana.
Durante una rueda de prensa, el presidente del CMD, Luis Peña Núñez, advirtió que el temor a enfrentar procesos judiciales podría impulsar la llamada medicina defensiva, una práctica en la que los profesionales toman decisiones influenciadas por el riesgo legal más que por criterios exclusivamente clínicos.
Según el gremio médico, este escenario podría aumentar los costos de atención, dificultar la toma de decisiones oportunas y limitar el acceso de la población a servicios especializados. No obstante, enfatizó que los médicos no buscan impunidad, sino un equilibrio entre los derechos de los pacientes y la seguridad jurídica de quienes ejercen la profesión.
El CMD propuso que las controversias derivadas de actuaciones médicas sin dolo, fraude o negligencia temeraria sean conocidas principalmente en las jurisdicciones civil, administrativa o disciplinaria. La organización entiende que los resultados adversos inherentes a la práctica médica no deben ser tratados automáticamente como delitos penales.
Asimismo, solicitó que se establezcan garantías de debido proceso y protocolos claros que permitan diferenciar el error clínico de una conducta delictiva. El gremio reiteró que continuará defendiendo a sus miembros y llamó a las autoridades legislativas y judiciales a promover una aplicación proporcional de la justicia en los casos relacionados con el ejercicio de la medicina.





