El Fondo de Población de las Naciones Unidas advirtió que los ataques israelíes contra instalaciones sanitarias en el Líbano están agravando una crisis humanitaria que afecta especialmente a mujeres y niñas. Según la organización, unas 13,500 mujeres embarazadas se encuentran actualmente en situación de riesgo debido al conflicto y al desplazamiento forzado.
La representante del UNFPA en el Líbano, Anandita Philipose, denunció que en los últimos días fueron alcanzados un centro de atención primaria, uno de los tres hospitales públicos que ofrecen servicios de salud materna en el sur del país y un espacio seguro para mujeres y niñas administrado por Naciones Unidas.
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud, se han registrado más de 190 ataques contra instalaciones y servicios de salud, provocando la muerte de 128 trabajadores sanitarios y dejando 332 personas heridas. La ONU considera que la situación representa una grave crisis de salud y protección para la población civil.
Philipose explicó que entre las personas desplazadas hay unas 13,500 mujeres embarazadas, de las cuales se estima que 1,500 darán a luz durante los próximos 30 días. Además, otras 1,500 permanecen atrapadas en el sur del país sin acceso adecuado a atención médica especializada ni a espacios seguros para el parto.
La funcionaria también alertó sobre el aumento de la violencia de género en medio del conflicto. Según indicó, las mujeres y niñas están soportando gran parte de las consecuencias de la guerra, mientras que la ONU continúa monitoreando denuncias relacionadas con abusos y vulneraciones de derechos humanos en las zonas afectadas.





