Irán lanzó un ataque con misiles contra Israel, una acción que ha puesto en riesgo las negociaciones impulsadas por Estados Unidos para intentar frenar la guerra en Oriente Medio. La ofensiva se produjo en medio de una nueva escalada militar que amenaza con desestabilizar los avances diplomáticos alcanzados en las últimas semanas.
El ataque iraní ocurrió después de que Israel bombardeara dos apartamentos ubicados en el suburbio de Dahye, al sur de Beirut, una zona considerada bastión del grupo chií Hizbulá. Según los reportes, al menos dos personas murieron y otras 20 resultaron heridas. Las autoridades israelíes afirmaron que la operación estaba dirigida contra instalaciones vinculadas a Hizbulá.
Teherán había advertido previamente que respondería si continuaban los ataques israelíes contra territorio libanés. El gobierno iraní sostiene que el alto el fuego alcanzado con Estados Unidos el pasado 8 de abril también contempla la protección del Líbano, por lo que consideró la acción israelí una violación de ese entendimiento.
Aunque el Ejército israelí informó que logró interceptar todos los misiles lanzados por Irán, la situación generó preocupación internacional debido al impacto que podría tener sobre las negociaciones diplomáticas. La posibilidad de una respuesta militar israelí amenaza con desencadenar una nueva escalada regional.
Ante este escenario, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que se comunicaría con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para pedirle que no respondiera militarmente. Trump aseguró que ambas partes ya realizaron sus respectivas acciones y sostuvo que están muy cerca de alcanzar un acuerdo final con Irán, por lo que insistió en evitar nuevas hostilidades que puedan frustrar las conversaciones de paz.





