La candidata conservadora Keiko Fujimori recuperó una mínima ventaja sobre el aspirante de izquierda Roberto Sánchez en el conteo oficial de la segunda vuelta presidencial de Perú, en una de las elecciones más cerradas de la historia reciente del país.
Con el 98.21 % de las actas procesadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales, Fujimori registraba el 50 % de los votos frente al 49.99 % de Sánchez. La diferencia se reducía a apenas unos cientos de sufragios, impulsada principalmente por votos procedentes del extranjero, especialmente de Estados Unidos y Japón.
Las autoridades electorales informaron que el resultado definitivo podría tardar desde dos semanas hasta finales de mes, debido a la revisión de actas observadas e impugnadas que involucran aproximadamente 480,000 votos. Este proceso será determinante para establecer oficialmente al próximo presidente peruano.
Fujimori afirmó sentirse optimista, aunque prudente, y reiteró que respetará el resultado final. Por su parte, Sánchez denunció supuestas maniobras para influir en la percepción pública del proceso electoral, aunque también manifestó que los resultados oficiales deben ser respetados y no descartó futuras manifestaciones pacíficas.
La misión de observación electoral de la Unión Europea calificó la jornada como tranquila y ordenada. El ganador asumirá la presidencia el 28 de julio y sustituirá al mandatario interino José María Balcázar para un período de cinco años.





