
Redacción.– La situación en Venezuela tras los dos sismos consecutivos registrados la tarde del miércoles se ha tornado crítica. La presidenta interina del país, Delcy Rodríguez, informó en las últimas horas que la cifra de víctimas mortales se ha elevado drásticamente de 32 a 164 fallecidos, mientras que el número de heridos ya alcanza los 971 afectados.
Ante la magnitud de la catástrofe, el Ejecutivo Nacional ha decretado oficialmente el estado de emergencia en todo el territorio venezolano.
Durante una transmisión telefónica con el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), la mandataria ofreció un balance actualizado de la tragedia, destacando la alta actividad sísmica posterior a los eventos principales.
Ver esta publicación en Instagram
Una publicación compartida por Alo Digital RD (@alodigitalrd)
«Al momento, la cifra que tenemos ya registrada es 164 fallecidos, 971 heridos, con 30 réplicas que se han producido desde los dos eventos principales consecutivos que tuvimos a las seis de la tarde (del miércoles)», afirmó Rodríguez.
La presidenta interina señaló que el estado La Guaira, ubicado al norte de la capital, ha sido catalogado como «zona de desastre» debido a la gravedad de las afectaciones. Asimismo, se reportan colapsos e importantes derrumbes de edificaciones en diversas zonas de:
- Caracas (Distrito Capital)
- Miranda
- La Guaira
- Falcón
- Carabobo
Acompañada por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, y el ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, la jefa de Estado formalizó la medida excepcional en una alocución televisada.
«Estamos en este momento declarando el estado de emergencia, tal como lo contempla nuestra Constitución», enfatizó.
Como parte de las acciones inmediatas, el Gobierno ordenó la activación obligatoria de toda la red de salud pública y privada del país, priorizando el despliegue médico en las regiones más golpeadas para garantizar la atención de los casi mil heridos.
Finalmente, las autoridades hicieron un llamado urgente a la ciudadanía a mantener la calma, la unidad y la prudencia ante la posibilidad de que continúen registrándose réplicas en las próximas horas.




