Redacción. — Un terremoto de magnitud 6.1 sacudió este sábado la cordillera del Hindú Kush, una región montañosa ubicada entre Afganistán y Pakistán, según informó el Centro Sismológico Euro-Mediterráneo (EMSC).
El movimiento telúrico ocurrió a las 13:34 (hora UTC) y tuvo su epicentro a unos 173 kilómetros de la ciudad de Kunduz, en Afganistán. El EMSC indicó que el sismo se produjo a una profundidad de 190 kilómetros.
Sin embargo, otros organismos sismológicos internacionales situaron la profundidad del terremoto en 10 kilómetros, una diferencia que podría explicar por qué el temblor fue percibido con mayor intensidad en las zonas cercanas al epicentro.
Hasta el momento, las autoridades de Afganistán y Pakistán no han reportado personas fallecidas, heridos ni daños materiales de consideración, aunque continúan realizando evaluaciones en las áreas donde el sismo fue sentido.
Las diferencias en los datos sobre la magnitud y la profundidad del terremoto responden a que cada organismo utiliza sus propios sistemas de medición y procesamiento, por lo que los valores pueden variar y ajustarse a medida que avanza el análisis del evento sísmico.
Redacción. — Un terremoto de magnitud 6.1 sacudió este sábado la cordillera del Hindú Kush, una región montañosa ubicada entre Afganistán y Pakistán, según informó el Centro Sismológico Euro-Mediterráneo (EMSC).
El movimiento telúrico ocurrió a las 13:34 (hora UTC) y tuvo su epicentro a unos 173 kilómetros de la ciudad de Kunduz, en Afganistán. El EMSC indicó que el sismo se produjo a una profundidad de 190 kilómetros.
Sin embargo, otros organismos sismológicos internacionales situaron la profundidad del terremoto en 10 kilómetros, una diferencia que podría explicar por qué el temblor fue percibido con mayor intensidad en las zonas cercanas al epicentro.
Hasta el momento, las autoridades de Afganistán y Pakistán no han reportado personas fallecidas, heridos ni daños materiales de consideración, aunque continúan realizando evaluaciones en las áreas donde el sismo fue sentido.
Las diferencias en los datos sobre la magnitud y la profundidad del terremoto responden a que cada organismo utiliza sus propios sistemas de medición y procesamiento, por lo que los valores pueden variar y ajustarse a medida que avanza el análisis del evento sísmico.





