Ginebra.— El secretario general de la ONU, António Guterres, propuso este lunes la creación de un pacto internacional para proteger a los niños y adolescentes frente a los riesgos de la inteligencia artificial (IA), al advertir que ningún menor debe convertirse en «un conejillo de indias de una IA no regulada».
Durante la apertura del primer Diálogo Global sobre Gobernanza de la Inteligencia Artificial, celebrado en Ginebra, Guterres presentó una iniciativa sustentada en tres principios fundamentales para reforzar la protección de la infancia en la era digital.
El primero plantea que las empresas tecnológicas demuestren que sus sistemas de IA son seguros para los menores antes de ponerlos a su disposición. El segundo establece una política de tolerancia cero contra la generación de imágenes de abuso sexual infantil mediante inteligencia artificial. El tercero propone que las plataformas sean capaces de detectar señales de angustia, depresión o riesgo de autolesión en menores y los redirijan a servicios de ayuda humana.
La IA avanza más rápido que su regulación
El encuentro forma parte de la estrategia aprobada en el Pacto Digital Global de 2024, con el objetivo de impulsar una gobernanza internacional de la inteligencia artificial, un sector que actualmente está dominado por un reducido grupo de grandes empresas tecnológicas, principalmente de Estados Unidos, aunque compañías chinas han acelerado su crecimiento en los últimos años.
Guterres alertó de que el desarrollo de esta tecnología está avanzando a una velocidad que supera la capacidad de los gobiernos y las instituciones para regularla.
«El mundo está viviendo un experimento sin planificación ni consentimiento», afirmó el jefe de Naciones Unidas, al advertir sobre los riesgos de desplegar sistemas cada vez más autónomos sin marcos de control suficientes.
Como ejemplo del rápido crecimiento de la IA, recordó que internet necesitó 15 años para alcanzar los mil millones de usuarios, mientras que la inteligencia artificial logró esa cifra en apenas dos años. Además, señaló que los sistemas más avanzados ya son capaces de escribir código, actuar de manera autónoma en internet y tomar decisiones con una supervisión humana cada vez menor.
La ONU también pide transparencia ambiental a las empresas tecnológicas
Durante su intervención, Guterres presentó además la Iniciativa de Transparencia Ambiental sobre la Inteligencia Artificial, mediante la cual insta a las grandes empresas tecnológicas a publicar el impacto ambiental completo de sus sistemas, incluyendo las emisiones de carbono, el consumo de agua y el uso de suelo.
La propuesta también plantea que todos los centros de datos que alimentan estos sistemas funcionen exclusivamente con energías renovables antes de 2030.
Según explicó, los centros de datos ya consumen más electricidad que la mayoría de los países y, de mantenerse la tendencia actual, para finales de esta década podrían utilizar más energía que todos los Estados del mundo, salvo cinco. Asimismo, su demanda de agua podría equivaler al consumo anual de los 1.300 millones de habitantes del África subsahariana.
Un fondo mundial para reducir la brecha tecnológica
Como parte de las medidas anunciadas, el secretario general informó que presentará ante la Asamblea General de la ONU una propuesta para crear un Fondo Mundial para la Inteligencia Artificial, destinado a financiar infraestructura tecnológica, capacidad informática y acceso a datos en los países en desarrollo.
La iniciativa busca reducir la creciente brecha tecnológica entre las economías más avanzadas y aquellas con menos recursos para desarrollar e implementar soluciones basadas en inteligencia artificial.
El Diálogo Global sobre Gobernanza de la Inteligencia Artificial reúne en Ginebra a representantes de los 193 Estados miembros de Naciones Unidas y se celebra tras la publicación del primer informe del Panel Científico Internacional Independiente sobre Inteligencia Artificial, un documento que servirá como base para futuras negociaciones sobre la regulación global de esta tecnología.





