Perú ha bloqueado más de 4.6 millones de teléfonos celulares desde abril de 2025 como parte de una estrategia para combatir el mercado negro de dispositivos robados y reducir la inseguridad ciudadana. La medida continuará durante julio de 2026 con el bloqueo de otros 360,000 equipos que no aparecen registrados oficialmente.
El Organismo Supervisor de Inversión Privada en Telecomunicaciones (Osiptel) informó que entre enero y julio de este año ya se habrán bloqueado más de dos millones de celulares. Este martes inició una nueva fase con la desactivación de los primeros 120,000 dispositivos vinculados a irregularidades en su registro.
Según explicó la entidad, los equipos afectados no figuran en el Registro Nacional de Equipos Terminales Móviles para la Seguridad (Renteseg) y, además, estuvieron asociados previamente a personas que utilizaron teléfonos con el código de identificación IMEI alterado. El objetivo es reducir la comercialización de celulares provenientes de robos.
Osiptel indicó que las empresas operadoras reciben la orden de bloqueo desde el Renteseg y deben notificar mediante mensajes de texto a los usuarios afectados. Estos podrán solicitar el registro del dispositivo ante la empresa que lo vendió o, si fue adquirido en el extranjero, realizar el trámite con su operador de telefonía.
Las autoridades peruanas impulsan estas acciones desde el año pasado tras determinar que el 87 % de las extorsiones en el país se realizan mediante comunicaciones telefónicas anónimas. Esta situación motivó el fortalecimiento de los mecanismos de verificación de equipos y de las herramientas para controlar el uso de celulares de origen ilícito.





