Cuatro familias de Estados Unidos presentaron una demanda judicial contra Meta, TikTok, Snapchat y YouTube, a las que acusan de haber contribuido a la muerte de sus hijos menores de edad debido a los efectos nocivos de sus plataformas digitales.
El caso, interpuesto el 31 de julio de 2026 en la Corte Superior de Delaware por el Social Media Victims Law Center, involucra a jóvenes de Texas, Carolina del Norte, Minnesota y Tennessee cuyas muertes ocurrieron entre julio de 2024 y septiembre de 2025.
Las víctimas fueron identificadas como Livi Castro, de 13 años; Riv Kelleher, de 14; Nathaniel Chambers, de 17; y Dawson Holden, de 18, cuyos padres sostienen que desarrollaron adicción, insomnio severo, depresión, ansiedad y pensamientos suicidas tras el uso continuado de las aplicaciones.
El texto judicial argumenta que estas empresas tecnológicas emplean algoritmos y sistemas diseñados para incentivar la adicción y retener a los menores en línea, ignorando advertencias internas sobre los graves peligros psicológicos que sus productos provocaban.
El abogado Matthew Bergman, fundador del centro legal, señaló que las compañías continúan poniendo en peligro a los jóvenes a pesar de los compromisos públicos asumidos por sus directivos de mejorar la seguridad en los entornos digitales.
Este litigio se suma a una creciente ola de procesos judiciales en Estados Unidos contra las grandes tecnológicas, incluido un juicio inminente en California promovido por varios estados y diversas investigaciones en curso sobre el impacto de las redes en la salud mental adolescente.
En paralelo a los tribunales, el debate sobre la protección infantil en internet sigue abierto en el Congreso estadounidense, donde legisladores discuentan iniciativas como la ley de seguridad en línea para menores ante la presión de organizaciones de padres y defensa de la infancia.





