Santo Domingo. – El cantante y compositor dominicano Pamel se sumó al debate generado en las redes sociales tras la viralización de un video en el que una joven expresa su descontento con que los hombres le hablen o la interrumpan mientras realiza ejercicios con los audífonos puestos.
A través de un audiovisual publicado en sus plataformas digitales, el artista analizó la situación desde una perspectiva que busca equilibrar el respeto mutuo, la tolerancia y el coqueteo tradicional en los espacios públicos como El Mirador.
Pamel inició su discurso invitando a la reflexión sobre la delgada línea entre lo que resulta molesto y lo que realmente constituye una violación a la ley.
«No todo lo que te gusta hay que prohibirlo, no todo lo que no te gusta es ilegal, porque no todo lo que no te gusta viola tu derecho», expresó el intérprete.
El artista dividió el tema en dos puntos fundamentales para establecer límites claros:
El respeto al cuerpo y la privacidad: Fue enfático al señalar que nadie tiene derecho a tocar a otra persona sin su consentimiento, ni a perseguirla hasta su residencia, recordando que este tipo de actos traspasan la legalidad.
- La tolerancia ante el comentario ajeno: Sugirió que si un piropo o comentario en la calle resulta ofensivo o desagradable, lo prudente es ignorarlo y continuar el camino. Argumentó que un acercamiento que para una persona puede ser molesto, para otra podría representar el inicio de una buena amistad o incluso de una relación.
En un tono más relajado y directo hacia el público masculino, el cantautor ofreció una serie de recomendaciones para quienes se acercan a una mujer en la calle o espacios públicos.
Aconsejó a los hombres analizar el nivel y estilo de la persona antes de emitir un comentario, buscando que este vaya acorde a la situación para evitar reacciones negativas.
Pamel fue enfático al señalar que, incluso si el acercamiento se realiza de forma educada, si la mujer no responde, no sonríe o simplemente ignora el comentario, se debe aprender a perder y continuar el camino sin insistir.





