Los accidentes laborales mantienen una tendencia ascendente en República Dominicana y alcanzaron los 35,670 casos durante 2025, de acuerdo con datos del Instituto Dominicano de Prevención y Protección de Riesgos Laborales (IDOPPRIL). De ese total, cerca de 20,000 ocurrieron directamente en los centros de trabajo, mientras alrededor de 15,000 correspondieron a desplazamientos de los trabajadores hacia o desde sus lugares de empleo.
El director ejecutivo del IDOPPRIL, Agustín Burgos, explicó que más del 80 % de los accidentes de trayecto reportados durante 2025 estuvieron relacionados con motocicletas. Atribuyó esta situación, entre otros factores, a la alta presencia de estos vehículos en el parque vehicular dominicano, donde representan más del 52 %, según los datos citados por el funcionario.
Los registros acumulados entre 2019 y 2025 reflejan la dimensión del problema. Durante ese período fueron aprobados 224,585 accidentes laborales y 14,462 enfermedades profesionales, para un total de 239,047 casos. De los accidentes laborales, 86,863 ocurrieron durante los desplazamientos hacia o desde los lugares de trabajo, y 45,899 estuvieron relacionados con motocicletas.
Burgos señaló que Santiago ocupa el segundo lugar del país en accidentes de motocicletas reportados al IDOPPRIL y destacó que las zonas francas concentran una parte importante de estos casos debido a la cantidad de trabajadores que utilizan motocicletas para trasladarse diariamente. También advirtió sobre el subregistro de enfermedades profesionales, que dificulta determinar con precisión cuántos trabajadores resultan afectados por condiciones vinculadas con sus actividades laborales.
Los accidentes y enfermedades laborales también representan una carga para el sistema. Al cierre de 2025, el IDOPPRIL registró RD$1,378.9 millones en gastos devengados, dentro de un presupuesto modificado de RD$2,081.2 millones, aunque la información citada no precisa qué proporción correspondió específicamente a accidentes. Burgos sostuvo que fortalecer la prevención beneficia tanto a los trabajadores como a las empresas, al reducir enfermedades, accidentes y ausentismo que afectan la productividad.





