El desempleo juvenil continúa aumentando a nivel mundial debido al estancamiento del crecimiento económico y la débil creación de puestos de trabajo, factores que dificultan el acceso de los jóvenes al mercado laboral. Así lo establece un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que advierte sobre el creciente número de personas de entre 15 y 24 años que permanecen fuera del empleo, la educación o la formación.
Según el informe, la tasa mundial de desempleo juvenil alcanzó el 12.4 % en 2025, equivalente a unos 67 millones de jóvenes desempleados. La OIT señala que algunos de los incrementos más importantes se produjeron en economías de ingresos altos, donde las dificultades para acceder al primer empleo están afectando las expectativas laborales de millones de jóvenes.
El estudio también indica que la proporción de jóvenes que no estudian, no trabajan ni reciben formación, conocidos como ninis, aumentó ligeramente hasta el 20 % en 2025. Esta situación afecta a más de 257 millones de jóvenes en todo el mundo. América Latina y el Caribe fue la única región que registró una disminución tanto en la tasa de desempleo juvenil como en la proporción de ninis, aunque la OIT advierte que estos resultados estuvieron relacionados, en parte, con la reducción de la población joven y con una menor participación laboral juvenil en varios países.
La situación presenta además una marcada diferencia de género. En 2025, dos de cada tres jóvenes que no estudiaban, trabajaban ni recibían formación eran mujeres. La tasa de ninis entre las mujeres llegó al 24.7 %, frente al 13.1 % entre los hombres. La OIT atribuye esta brecha a factores como las responsabilidades de cuidados no remunerados, la discriminación y las dificultades para acceder a empleos de calidad.
Ante este panorama, la OIT llamó a los Gobiernos y a los interlocutores sociales a fortalecer las estrategias de empleo juvenil mediante cuatro áreas: creación de oportunidades laborales, educación y formación de calidad, servicios que faciliten la transición al mercado de trabajo y medidas de inclusión mediante protección social y derechos laborales. El organismo también advierte sobre dificultades para los jóvenes que buscan empleos técnicos en sectores como construcción, manufactura y preparación de alimentos.





