El Segundo Tribunal Colegiado de San Cristóbal declaró no culpables a los propietarios de Vidal Plast, quienes habían sido acusados por el Ministerio Público en relación con la explosión ocurrida el 14 de agosto de 2023 en esa provincia y que dejó 38 personas fallecidas.
La jueza Wilma Altagracia Cuello descargó a Edward Armando Vidal Garrido, su esposa, Maribel Sandoval Almánzar, y su hija, Mercedes Altagracia Vidal, propietarios de la empresa. La decisión fue recibida con respaldo por familiares de las víctimas que acudieron a la audiencia.
Tras conocer el fallo, familiares de los fallecidos solicitaron que se realice una nueva investigación para determinar quiénes fueron los responsables de la tragedia. Los parientes expresaron que, a su entender, la familia Vidal no tuvo responsabilidad en los hechos y cuestionaron la acusación presentada originalmente por la Fiscalía.
En 2023, Vidal Plast había manifestado su sorpresa e indignación ante la acusación. La empresa explicó que desde 2003 se dedica a la compra y venta de materiales plásticos para reciclaje y sostuvo que no utilizaba combustibles ni sustancias destinadas al proceso de reciclaje que pudieran provocar una explosión. También afirmó que en el establecimiento solo había material plástico.
La explosión ocurrió alrededor de las 3:10 de la tarde del 14 de agosto de 2023 en un establecimiento ubicado en la calle Padre Ayala, casi esquina J. Peynado, señalado como el epicentro del evento. Según las explicaciones de los bomberos, se produjo una deflagración de llamas que generó ondas expansivas hacia los laterales y el techo. El siniestro dejó 38 fallecidos, 59 personas heridas, además de más de 12 viviendas y al menos 70 negocios afectados.





