Santo Domingo. — La comunicadora Isaura Taveras utilizó su programa Juego de Damas para responder de manera directa a los recientes comentarios realizados por su colega Gaby Desangles, desatando un nuevo debate sobre las dinámicas internas de los medios de comunicación y el ejercicio de la crítica pública.
Durante su intervención, Taveras se defendió al hacer referencia a las alusiones sobre personas que supuestamente le han hecho daño a Desangles. La comunicadora fue enfática al manifestar que ella no puede colocarse «sombreros» ajenos, ya que su trayectoria se ha caracterizado por la ética profesional y la integridad.
Asimismo, Isaura reflexionó sobre la doble moral que a menudo impera en la industria del entretenimiento y la comunicación. Criticó que muchos profesionales disfrutan emitir opiniones incisivas sobre diversos temas con ligereza, pero demuestran una gran sensibilidad cuando las críticas, sin importar su magnitud, les son dirigidas de vuelta.
Profundizando en la controversia, Taveras descartó por completo que las declaraciones de Desangles estuvieran dirigidas hacia su persona o que ella debiera sentirse aludida por haber visitado el espacio. Para respaldar su postura, introdujo el concepto sociológico y corporativo conocido como «espíritu de cuerpo».
La conductora explicó que el espíritu de cuerpo engloba las acciones que resultan de las directrices emitidas por la cabeza o liderazgo de una institución, empresa o conglomerado. En este sentido, señaló que cuando una figura de autoridad toma una decisión, los miembros de ese equipo suelen alinearse de manera uniforme con dicha postura.
Finalmente, Taveras apeló al profesionalismo de Gaby Desangles para argumentar que ninguna figura subordinada actúa de manera completamente independiente frente a las directrices de los directivos. Con la frase «donde manda la cabeza, el cuerpo obedece», cerró su análisis sobre la lealtad gremial y las líneas editoriales que moldean el comportamiento de los talentos en los medios.





