Central Romana rechazó categóricamente las acusaciones del grupo humanitario Corporate Accountability Lab (CAL), que sostiene que persiste el “trabajo forzoso” en campos de caña de la empresa. La compañía calificó las afirmaciones como “malintencionadas” y aseguró que buscan interferir y afectar al sector azucarero productivo de República Dominicana.
En una carta enviada al director de LISTÍN DIARIO, Miguel Franjul, el vicepresidente de Central Romana, Jorge A. Sturla, afirmó que el informe de CAL es “completamente difamatorio” y señaló que los abogados de la empresa ya dieron curso legal a la situación. La compañía explicó que registra en el Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS) a los trabajadores cuyo estatus migratorio está regularizado, debido a que el sistema requiere la documentación correspondiente.
Central Romana también aseguró que todos sus trabajadores cañeros reciben una remuneración superior al salario mínimo diario establecido legalmente para el sector azucarero. Sobre la afiliación sindical, indicó que sus empleados, incluidos los trabajadores agrícolas, tienen libertad de asociación en el Sindicato Unido de Trabajadores, organización a través de la cual se negocia un pacto colectivo vigente desde 1966.
Según la empresa, ese pacto contempla aumentos salariales y beneficios adicionales, entre ellos bonificaciones superiores a las establecidas por ley al finalizar cada zafra azucarera. En materia de salud, Central Romana afirmó que proporciona un seguro médico privado mediante un acuerdo con ARS Abel González, sin descuentos para los trabajadores agrícolas que no están cubiertos por el sistema de seguridad social.
La compañía agregó que dispone de dos subcentros médicos que ofrecen atención primaria y medicamentos gratuitos a empleados y familiares, además de tres unidades médicas móviles que visitan diariamente las comunidades cañeras. Cuando un paciente requiere atención especializada, indicó que es trasladado en una ambulancia de la empresa, con un paramédico, al hospital más cercano o al Centro Médico Central Romana, en La Romana. La empresa sostuvo que estas acciones forman parte de su política de responsabilidad social y rechazó que las acusaciones representen las condiciones laborales de sus trabajadores.
Central Romana rechazó las acusaciones de “trabajo forzoso” formuladas por Corporate Accountability Lab y calificó de difamatorio el informe del grupo humanitario. La empresa afirmó que cumple con el registro de los trabajadores con estatus migratorio regularizado en el SDSS y sostuvo que no discrimina salarialmente ni aplica deducciones a quienes no están registrados en ese sistema.





