República Dominicana registra 130 pacientes que actualmente reciben tratamiento activo contra la lepra y otros 674 bajo observación especializada, de acuerdo con datos del Instituto Dermatológico Dominicano y Cirugía de Piel Dr. Huberto Bogaert Díaz. Hasta finales de julio de 2026, el país había reportado 37 nuevos casos de la enfermedad.
Aunque la lepra dejó de ser considerada un problema de salud pública en 1993, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), especialistas dominicanos mantienen el seguimiento de los pacientes y de sus familiares para facilitar diagnósticos tempranos y evitar complicaciones. De los casos registrados este año, tres corresponden a personas contagiadas en Haití y dos a menores de 15 años.
Durante un Desayuno de Listín Diario, especialistas explicaron que desde 1966 hasta julio de 2026 se han diagnosticado 14,687 casos de lepra en el país, de los cuales 13,867 han sido curados. También advirtieron que la enfermedad puede confundirse con los llamados “paños” o pitiriasis versicolor, una infección de la piel causada por el hongo Malassezia furfur.
Los expertos señalaron que la lepra tiene un período de incubación prolongado y que, aunque es una enfermedad contagiosa, se encuentra entre las que menos se propagan. El contagio requiere contacto continuo, como convivir con una persona infectada, y el paciente deja de transmitir la enfermedad cuando recibe el tratamiento adecuado. El seguimiento médico y la constancia con los medicamentos son fundamentales para lograr la cura y evitar lesiones graves.
Como parte de las medidas de prevención, el personal médico también da seguimiento a los pacientes y a las personas que han estado en contacto con ellos. La presidenta del Patronato de Lucha Contra la Lepra, Emma Guzmán de Cruz, anunció además una nueva extensión del Instituto Dermatológico en La Romana para atender a la población de la región Este y reducir los desplazamientos hacia Santo Domingo. Los especialistas insistieron en que la lepra no debe ser motivo de temor y recomendaron acudir a un profesional de la salud ante cualquier señal sospechosa en la piel.





