El fiscal Aurelio Valdez Alcántara renunció a su cargo como miembro del Ministerio Público mientras enfrenta una acusación por la presunta recepción de un soborno de 10 mil dólares de parte de un testigo del caso de supuestas irregularidades en el Seguro Nacional de Salud (Senasa), informó su abogado, Valentín Medrano.
Según explicó el jurista, con la renuncia Valdez Alcántara dejó de tener la condición de fiscal y perdió el privilegio de jurisdicción que le correspondía por razón de su cargo. Como consecuencia, el expediente pasó de la jurisdicción privilegiada a la jurisdicción ordinaria.
El Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, presidido por la jueza Patricia Padilla, quedó apoderado del proceso para continuar con la etapa preparatoria. Ese tribunal también conocerá la audiencia preliminar, programada para octubre.
La defensa, representada por los abogados Albert Delgado y Valentín Medrano, mantiene sus cuestionamientos sobre la forma en que se desarrolló la investigación contra el exfiscal. Sostiene que durante las actuaciones se produjeron violaciones a disposiciones legales relacionadas con las funciones del Ministerio Público y con el procedimiento aplicable a funcionarios que cuentan con jurisdicción privilegiada.
Valdez Alcántara cumple tres meses de prisión preventiva en el Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Hombres, medida impuesta por la jueza de instrucción especial Isis Muñiz. El Ministerio Público lo acusa de haber recibido 10 mil dólares en efectivo del testigo Roberto Canaán y de utilizar presuntamente su posición y relaciones dentro del sistema de justicia para influir en el curso de las investigaciones.





