Redacción. — A través de su cuenta oficial en la red social X (antes Twitter), el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, se pronunció de manera enérgica sobre la detención del activista y productor mexicano Samuel Adrián, arrestado en Bogotá tras un fallo de desacato por el documental «Colombia: Fábrica de Niños Trans». El mandatario aprovechó el revuelo del caso para exigirle al poder legislativo que frene los vacíos legales en materia de salud infantil.
El jefe de Estado fue enfático en señalar que el país no puede continuar delegando decisiones tan delicadas en fallos de tutela, criterios jurisprudenciales o protocolos administrativos. «Llegó la hora de legislar con rigor para establecer límites y prohibiciones claras frente a los tratamientos hormonales de afirmación de género en menores de edad», dejó entrever el mandatario en su comunicación digital.
De la Espriella reafirmó su postura de que la familia y los padres deben conservar la autoridad absoluta sobre las decisiones médicas de sus hijos.
El gobernante cerró su pronunciamiento con una contundente advertencia institucional sobre las prioridades de su administración: «La Patria Milagro comienza defendiendo a nuestros niños, sus familias y la potestad de los padres. En mi Gobierno, los niños son sagrados».
El mensaje del mandatario en la plataforma digital desató de inmediato un intenso debate nacional e impulsó propuestas legislativas paralelas —como el proyecto autodenominado “Ley Laura: Niños, no experimentos” promovido por sectores afines en el Congreso—, elevando la tensión política en torno a la libertad de expresión, los derechos de los menores y las normativas sanitarias en Colombia.





