Stephen D. Aarons, abogado estadounidense, fue suspendido provisionalmente y multado con 5,000 dólares por la Corte Suprema de Nuevo México tras presentar ante un tribunal un recurso elaborado con ayuda de ChatGPT que contenía hechos, testimonios y antecedentes judiciales inexistentes. El documento fue presentado en agosto de 2025 como parte de la defensa de un hombre condenado a cadena perpetua en febrero de ese año por el asesinato de su pareja y madre de sus hijos.
El escrito incluía testimonios que nunca ocurrieron y citas inexactas de decisiones judiciales, un fenómeno conocido como “alucinación” de inteligencia artificial, mediante el cual una herramienta genera información falsa y la presenta como si fuera verdadera. Aarons firmó y entregó el documento sin verificar previamente el contenido generado por la tecnología.
Tras detectar las irregularidades, el estado de Nuevo México solicitó retirar partes del recurso y el abogado fue citado a declarar el 21 de agosto. Durante la audiencia, Aarons reconoció que había utilizado ChatGPT para resumir las actas del juicio de su cliente, pero admitió que no revisó adecuadamente el resultado antes de presentarlo ante el tribunal. La sanción también tomó en cuenta que no informó a su cliente sobre el contenido del escrito ni sobre la citación judicial.
Aarons explicó posteriormente que redactó el escrito, pero que el índice y el resumen contenían numerosos errores. Según relató, desconocía en ese momento que la inteligencia artificial podía inventar hechos no solo en su propio documento, sino también en escritos previamente presentados por otros abogados. El jurista calificó la experiencia como una lección para los profesionales que utilizan una tecnología que considera potente, aunque susceptible de producir resultados inestables.





