Santiago. — El director general de la Policía Nacional, mayor general Ernesto Rodríguez García, lanzó una clara advertencia a la delincuencia al asegurar que quienes transgredan las leyes y atenten contra los ciudadanos que cumplen con sus deberes encontrarán de frente la autoridad de la institución del orden.
Durante una visita de supervisión a la ciudad de Santiago, el titular policial reiteró que la misión fundamental de los agentes es salvaguardar la vida y los bienes de la población dentro del estricto marco constitucional y el respeto a los derechos humanos.
«Es nuestra prioridad y estamos obligados a proteger a los buenos de los malos. Nosotros no salimos a la calle porque queremos estar en la calle; salimos a la calle a proteger al buen ciudadano. Esa es nuestra responsabilidad», enfatizó Rodríguez García al ser abordado por los medios de comunicación.
Uso proporcional de la fuerza y cero tolerancia a excesos
Al referirse al accionar de las patrullas, el alto oficial precisó que el uso de la fuerza debe ser proporcional a las circunstancias y ejercerse siempre al amparo de la legislación vigente. En ese sentido, fue enfático al señalar que la institución no tolerará abusos ni inobservancias a los reglamentos por parte de sus miembros.
«No vamos a permitir excesos de autoridad», sentenció el director policial, asegurando que cualquier agente que incurra en malas prácticas o violaciones a los protocolos será sancionado conforme a los procedimientos institucionales.
Respeto mutuo entre ciudadanos y agentes
El mayor general Rodríguez García hizo un llamado a la sociedad dominicana a mantener una convivencia basada en el cumplimiento de los deberes y el respeto reciproco hacia la autoridad policial.
«El policía respeta al ciudadano, lo cuida, y el ciudadano debe hacer lo propio», manifestó el oficial, subrayando que la efectividad de la seguridad ciudadana requiere un compromiso de doble vía.
La visita del jefe policial a Santiago formó parte de los encuentros de seguimiento operativo con autoridades locales y personal bajo su mando, con el propósito de evaluar de primera mano la situación del patrullaje y las necesidades de los agentes en el cumplimiento de sus funciones.





