La Izquierda, partido vencedor en las elecciones regionales celebradas el domingo en Berlín, exigió este lunes la dimisión del canciller alemán Friedrich Merz y el fin de su política de recortes, luego del revés sufrido por su Unión Cristianodemócrata (CDU). La formación también reclamó cambios en las reformas impulsadas por el Gobierno alemán.
La CDU sufrió un fuerte retroceso electoral tanto en Berlín como en Mecklemburgo-Antepomerania, donde incluso quedó fuera del parlamento regional. La copresidenta de La Izquierda, Ines Schwerdtner, manifestó que esperaba que Merz anunciara su dimisión tras conocer los resultados y cuestionó su decisión de mantener el actual rumbo de reformas.
Schwerdtner pidió a la CDU y a su socio de coalición, el Partido Socialdemócrata (SPD), interpretar los resultados como una señal de rechazo a las políticas del Gobierno. También cuestionó la continuidad del SPD en la coalición y señaló que el partido debería valorar si debe continuar gobernando junto a los conservadores.
La dirigente izquierdista destacó además la victoria de su partido en Berlín, donde obtuvo más del 25 % de los votos y se convirtió en la primera fuerza política. Elif Eralp, vencedora de los comicios berlineses, defendió la necesidad de mantener un contacto directo con los ciudadanos y sostuvo que mejores condiciones económicas podrían reducir el respaldo a discursos que responsabilizan a determinados grupos de los problemas sociales.
En Mecklemburgo-Antepomerania, la ultraderechista AfD obtuvo la victoria, mientras que en Berlín terminó en tercera posición. La Izquierda y los principales sindicatos convocaron movilizaciones para el próximo sábado contra reformas previstas en áreas como las pensiones y la sanidad. Los resultados regionales han abierto un nuevo escenario político en Alemania y aumentado la presión sobre el Gobierno de Merz.





