Santo Domingo, RD. — Las familias que enfrentan el diagnóstico de cáncer de un niño no solo deben lidiar con el impacto emocional de la enfermedad, sino también con una serie de trámites y requisitos que pueden retrasar el inicio del tratamiento, especialmente cuando se trata de hogares de escasos recursos.
Ante esta realidad, el presidente de la Fundación Amigos Como Tú, Ernesto Hernández, planteó la creación de una ventanilla única para los trámites relacionados con el cáncer infantil, que permita a las familias gestionar desde un mismo lugar la documentación necesaria para acceder a los servicios médicos y medicamentos.
Hernández consideró que uno de los momentos más complejos para las familias ocurre incluso antes de confirmar el diagnóstico, debido a que los niños pequeños muchas veces no pueden explicar con precisión qué les duele o dónde sienten las molestias.
“Y es por eso que considero urgente crear una ventanilla única, donde la familia pueda resolver todo el papeleo que se le requiere para iniciar el tratamiento del cáncer infantil”, afirmó durante su participación en el programa Al Punto Vespertino, que producen Ramón García y Tomás Aquino Méndez por Ahora TV, canal 3.
El presidente de la fundación cuestionó que a los padres que acuden a hospitales públicos se les soliciten documentos que, a su juicio, podrían ser gestionados directamente desde el propio centro de salud.
Entre los requisitos mencionó la carta del seguro, la certificación de la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (Sisalril) y documentos relacionados con el médico tratante.
Para Hernández, centralizar estos procesos permitiría reducir la carga que recae sobre los padres y facilitaría que los niños puedan comenzar su atención médica con mayor rapidez.
El impacto en las familias
El diagnóstico de cáncer infantil representa un proceso especialmente difícil para los padres, quienes deben afrontar simultáneamente el impacto emocional de la enfermedad, las necesidades de cuidado del menor y los costos asociados al tratamiento.
Hernández sostuvo que a la dificultad de asimilar el diagnóstico se suma el desafío de conseguir los medicamentos necesarios para tratar la enfermedad y mejorar las condiciones de vida de los pacientes.
La situación puede resultar todavía más complicada para las familias con menos recursos económicos, que deben desplazarse entre distintas instituciones para completar documentos, autorizaciones y otros procedimientos antes de acceder a determinados servicios.
Por ello, la Fundación Amigos Como Tú considera que una ventanilla única podría convertirse en un mecanismo de apoyo para acompañar a las familias durante una de las etapas más difíciles que pueden atravesar.
Cáncer infantil en República Dominicana
La propuesta fue planteada al cierre de septiembre, mes dedicado a la concientización sobre el cáncer infantil, durante el cual se desarrollaron distintas actividades para llamar la atención sobre la enfermedad y la necesidad de fortalecer la atención a los menores.
De acuerdo con las cifras citadas durante la entrevista, en República Dominicana se diagnostican alrededor de 350 casos de cáncer infantil al año, mientras que a nivel mundial la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más de 400,000 niños y adolescentes desarrollan cáncer cada año.
Entre los principales tipos de cáncer que afectan a la población infantil se encuentran la leucemia, los tumores cerebrales y los linfomas.
En el país también existe el Fondo para Medicamentos de Alto Costo, creado dentro del Sistema Dominicano de Seguridad Social para facilitar el acceso a tratamientos que requieren medicamentos de elevado precio.
Sin embargo, persisten reclamos de pacientes y familiares relacionados con las dificultades para obtener medicamentos de alto costo, una situación que vuelve a colocar sobre la mesa la necesidad de agilizar los procesos administrativos vinculados al tratamiento de enfermedades complejas.
Para las familias de niños con cáncer, una ventanilla única no resolvería por sí sola las dificultades asociadas a la enfermedad, pero podría eliminar parte de la carga burocrática que enfrentan en momentos en los que la prioridad debería ser garantizar que el menor reciba atención y tratamiento oportunamente.





