Washington. — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó una fuerte reacción política tras mencionar a Los Ángeles y San Diego como posibles ciudades que Irán podría atacar en el marco de la guerra entre ambos países.
Durante un mitin celebrado el lunes en Grand Island, Nebraska, Trump defendió su política frente a Irán y sostuvo que el aumento de los precios de la gasolina constituye un coste menor frente a lo que, según afirmó, supone garantizar la seguridad de Estados Unidos y del resto del mundo.
“Es un pequeño precio que pagar por mantener el mundo seguro, mantener nuestro país seguro”, afirmó el mandatario. A continuación, añadió: “Pueden acabar con una ciudad. Que acaben con Los Ángeles. Que acaben con San Diego. Este es un precio muy pequeño que pagar”.





