SANTO DOMINGO.— “¿Es Antonio Espaillat un perito o un ingeniero estructuralista? No”. Con esa premisa central, la defensa técnica del empresario Antonio Espaillat basó su postura este viernes ante el tribunal, argumentando que la tragedia de la discoteca Jet Set —donde fallecieron 236 personas— responde a un hecho imprevisible para alguien sin conocimientos especializados en la construcción.
Durante la audiencia celebrada en el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, el jurista Miguel Valerio enfatizó ante el juez que el derecho penal debe medir la responsabilidad de su representado bajo el estándar del «hombre promedio» y no bajo el criterio de un experto técnico.
“Hay un caso en el Poder Judicial donde se está habitando un inmueble, como el de La Feria. ¿Se puede prever que el techo se va a caer? Eso sería, magistrado, como si se pudiera prever que al salir de la audiencia me caiga ahí afuera. ¿Hasta dónde puede exigir el derecho a Antonio Espaillat? Hasta el hombre promedio; él lo que era era un hombre promedio. Ese es el filtro que el derecho penal le exige”, sostuvo Valerio.
Con esta línea argumentativa, la defensa solicitó el rechazo rotundo de la petición presentada por los querellantes, quienes pretenden modificar la calificación del proceso de homicidio involuntario a homicidio voluntario bajo la figura de dolo eventual, alegando que Espaillat no tenía forma de anticipar ni asumir intencionalmente un colapso de esa magnitud.





