Santo Domingo, República Dominicana.— El comunicador Manuel Cruz afirmó que el arroz debe ser tratado como un tema de Estado en la República Dominicana, debido a su importancia para la seguridad alimentaria, la economía nacional y el sustento de miles de productores, por lo que llamó a buscar soluciones que permitan mitigar los posibles efectos negativos sobre el sector arrocero.
Cruz sostuvo que, al tratarse de un rubro vinculado a compromisos comerciales multilaterales, las decisiones que inciden en su comercialización no dependen exclusivamente de la voluntad unilateral del país, por lo que consideró necesario concentrar los esfuerzos en encontrar alternativas que protejan a los productores nacionales.
“Creo que lo que hay que hacer es concentrarse en procurar o buscar una solución, o mitigar el impacto negativo que pueda tener en nuestros productores y en ese importante rubro”, expresó.
El comunicador destacó que el impacto de cualquier decisión relacionada con el arroz trasciende el ámbito comercial, al señalar que, según sus estimaciones, alrededor de 300,000 productores de arroz de todo el país podrían estar vinculados al sector.
En ese sentido, insistió en que el debate debe centrarse en la búsqueda de respuestas concretas que contribuyan a preservar la producción nacional y a reducir los efectos que puedan derivarse de los compromisos comerciales internacionales.
Cruz también advirtió sobre la importancia de evitar que el tema sea utilizado como instrumento de confrontación política, al considerar que la dimensión económica y social del arroz exige una visión de Estado y la participación de los distintos sectores involucrados.
“Esto tiene que ser visto como un tema de Estado al que no se le puede sacar filo político”, manifestó.
Asimismo, señaló que, si se tratara de buscar responsabilidades por la situación del sector, estas no deberían atribuirse exclusivamente a una persona o a una administración, sino analizarse desde una perspectiva más amplia, tomando en cuenta los antecedentes y las decisiones adoptadas a lo largo del tiempo.
La posición de Cruz plantea la necesidad de priorizar el diálogo, la búsqueda de soluciones y la protección de los productores arroceros, en un contexto en el que los compromisos comerciales internacionales y las políticas nacionales deben ser considerados al momento de definir el futuro del sector.
El arroz, por su peso en la alimentación de los dominicanos y en la actividad agrícola nacional, representa un asunto de interés público que demanda respuestas sostenibles y coordinación entre el Estado, los productores y los demás actores de la cadena productiva.





