Colombia.- La primera dama, Ana Lucía Pineda, respondió a los cuestionamientos sobre el manejo de los recursos recaudados para ayudar a los damnificados del terremoto ocurrido el pasado 10 de agosto y anunció que hará pública la rendición de cuentas de la campaña de donaciones.
Pineda defendió su actuación frente a las acusaciones y sostuvo que las críticas no cambiarán sus principios ni su compromiso con las familias afectadas por la tragedia.
“Una mentira no va a opacar lo que soy y lo que me representa. Yo hago mis cosas por la ley”, expresó al referirse a los señalamientos sobre el destino del dinero recibido durante la campaña solidaria.
La esposa del presidente Abelardo de la Espriella explicó que los fondos recaudados permanecen en la cuenta de la Fundación Colombia Luz y Sonrisas y aseguró que no serán utilizados hasta que comience la segunda fase del proyecto de asistencia a los damnificados.
Reconstrucción de viviendas, la segunda fase
La primera dama explicó que la siguiente etapa de la iniciativa contempla la construcción de viviendas duraderas para las familias que perdieron sus hogares o resultaron afectadas por el terremoto.
Según indicó, su intención es contribuir a que los damnificados puedan recuperar sus condiciones de vida mediante soluciones habitacionales que ofrezcan seguridad y estabilidad a largo plazo.
No obstante, señaló que el proceso debe desarrollarse conforme a las disposiciones legales y administrativas correspondientes, por lo que consideró necesario respetar los procedimientos establecidos antes de ejecutar los recursos.
Pineda afirmó que la fundación dispone de la información relacionada con las donaciones recibidas y anunció que publicará un informe en el portal web de la organización para que la ciudadanía pueda conocer el destino de los fondos.
La publicación de esta rendición de cuentas busca responder a las dudas surgidas en torno a la administración de los aportes solidarios y ofrecer información sobre el uso previsto de los recursos.
También responde por viaje a París
En medio de la controversia, Pineda se refirió a los cuestionamientos relacionados con su viaje a París y aseguró que los gastos fueron cubiertos con dinero propio, sin utilizar recursos del Estado.
La primera dama insistió en que las críticas no deben desviar la atención del objetivo principal de la campaña: brindar apoyo a las personas afectadas por el terremoto y avanzar hacia la reconstrucción de sus viviendas.
Transparencia bajo escrutinio público
El anuncio de la rendición de cuentas coloca el manejo de las donaciones en el centro del debate público, especialmente por tratarse de fondos destinados a personas que atraviesan una situación de vulnerabilidad.
En este contexto, la publicación de los montos recaudados, los saldos disponibles, los gastos efectuados —si los hubiera— y los planes de ejecución permitiría a la ciudadanía evaluar con mayor claridad la administración de los recursos.
Más allá de las declaraciones de la primera dama, la transparencia documental será fundamental para despejar las dudas y demostrar que las contribuciones recibidas se destinan efectivamente al propósito anunciado.
La controversia plantea, además, la importancia de que las campañas de ayuda humanitaria cuenten con mecanismos claros de supervisión y rendición de cuentas, de modo que la confianza de los donantes y las necesidades de los damnificados permanezcan en el centro de la iniciativa.





