El mandatario estadounidense defendió su postura durante un acto en Arizona, donde afirmó que Canadá necesita más a Estados Unidos que Washington a su vecino del norte.
EE.UU.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a plantear la posibilidad de incorporar a Canadá como el estado número 51 de la Unión Americana, al asegurar que esa sería la única manera de que funcionen las relaciones entre ambos países.
Durante un acto político celebrado el miércoles 14 de octubre en Bullhead City, Arizona, el mandatario insistió en que su país no necesita a Canadá, mientras que, según afirmó, el Gobierno canadiense depende en gran medida de Estados Unidos.
“Es la única forma en que funciona. No los necesitamos, pero ellos nos necesitan”, expresó Trump, al referirse a la posibilidad de que el territorio canadiense pase a formar parte de Estados Unidos.
“Es la única forma en que funciona. No los necesitamos, pero ellos nos necesitan”, expresó Trump, al referirse a la posibilidad de que el territorio canadiense pase a formar parte de Estados Unidos.
Las declaraciones se produjeron mientras el presidente abordaba las relaciones comerciales entre ambas naciones, con especial énfasis en los aranceles y la industria automotriz. Trump criticó las políticas comerciales de Canadá y sostuvo que las empresas automovilísticas canadienses se están trasladando a territorio estadounidense para evitar los elevados gravámenes impuestos por Washington.
Asimismo, el mandatario afirmó que Estados Unidos pierde entre 80,000 y 100,000 millones de dólares anuales al mantener su relación económica con Canadá, una cifra que presentó como argumento para cuestionar los beneficios de los vínculos actuales entre ambos países. <Cite refs={[«turn712090search0″,»turn712090search3»]}/>
Una relación marcada por las tensiones comerciales
Las declaraciones de Trump reavivan una controversia que ha generado tensiones diplomáticas entre Washington y Ottawa desde finales de 2024, cuando el mandatario comenzó a referirse públicamente a Canadá como un posible estado estadounidense.
La propuesta ha estado vinculada a sus críticas sobre los desequilibrios comerciales y a su defensa de una política económica orientada a favorecer la producción dentro de Estados Unidos. Sin embargo, la posibilidad de incorporar a Canadá supondría un cambio extraordinario en la soberanía y la organización política de ambos países.
Canadá es un país independiente, con su propio Gobierno, Parlamento e instituciones. Su eventual incorporación a Estados Unidos no sería una decisión unilateral que pudiera materializarse simplemente mediante una declaración presidencial, sino que plantearía importantes obstáculos constitucionales y políticos.
Por el momento, las declaraciones pronunciadas en Arizona constituyen una nueva expresión de la postura de Trump sobre Canadá, sin que sus palabras, por sí solas, representen un acuerdo o un proceso formal de anexión.
La reiteración de esta propuesta mantiene bajo atención internacional la relación entre dos países estrechamente vinculados por el comercio, la seguridad y sus intereses estratégicos en América del Norte.





