El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el nuevo canciller de Venezuela, Oliver Blanco, sostuvieron este lunes su primera reunión oficial en Washington, donde abordaron las reformas institucionales necesarias para avanzar hacia la celebración de elecciones libres, justas y creíbles en el país sudamericano.
El encuentro representa el primer acercamiento entre los responsables de la diplomacia de ambos países desde el restablecimiento de las relaciones diplomáticas, ocurrido después de la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro a principios de 2026. Según un comunicado del Departamento de Estado estadounidense, las conversaciones se centraron en las reformas institucionales que permitirían establecer las condiciones necesarias para desarrollar un proceso electoral confiable.
Durante la reunión, Rubio también instó a su homólogo venezolano a continuar con la liberación de los presos políticos que todavía permanecen detenidos en Venezuela. Este tema formó parte de los asuntos abordados por ambas delegaciones en el marco de los cambios políticos e institucionales que se desarrollan en la nación caribeña.
En declaraciones ofrecidas al canal NTN24, Oliver Blanco afirmó que actualmente existen numerosas coincidencias entre Washington y Caracas. Asimismo, expresó que ambos gobiernos buscan que los venezolanos tengan un horizonte de recuperación económica, transformación democrática y convivencia nacional. Durante su aparición ante los medios en la sede del Departamento de Estado, Rubio y Blanco mantuvieron una actitud seria, no protagonizaron el habitual apretón de manos y evitaron responder preguntas de los periodistas.
Blanco fue designado canciller el jueves anterior por la presidenta interina Delcy Rodríguez, en sustitución de Félix Plasencia, quien pasó a ocupar la Dirección de Asuntos Internacionales de la Presidencia. Entretanto, la Administración del presidente Donald Trump respalda una hoja de ruta que contempla renovar organismos fundamentales de la estructura institucional venezolana durante los próximos meses. El proceso contempla que Rodríguez declare vacante la Presidencia en 2027 y abra un período de seis meses para organizar elecciones.





