SANTO DOMINGO / JIMANÍ — Cinco helicópteros de combate modelos MD500 y MD530 pertenecientes a la Fuerza Aérea Salvadoreña arribaron a la República Dominicana y fueron trasladados de manera estratégica a la provincia Independencia, en la zona fronteriza con Haití, en el marco de la crisis de seguridad desatada tras el secuestro de cuatro técnicos en Puerto Príncipe.
Las aeronaves llegaron a territorio dominicano en la madrugada del pasado miércoles 28 de octubre a bordo de un gigantesco avión de carga Boeing 747-400 de National Airlines (vuelo NCR880), el cual aterrizó pasadas las 12:11 a.m. en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA). Tras su llegada, los equipos fueron movilizados hacia la fortaleza El Rodeo, en el municipio de Jimaní.
El movimiento de los equipos militares ocurre de forma paralela al despliegue de más de 2,000 efectivos militares de El Salvador en territorio haitiano. Esta intervención internacional se originó a raíz del secuestro de cuatro técnicos aeronáuticos ocurrido el pasado 18 de octubre durante una emboscada perpetrada por grupos armados y pandillas en la zona de Croix-des-Bouquets, en las periferias de la capital haitiana.
De acuerdo con reportes de operaciones en la zona fronteriza, los cinco helicópteros salvadoreños —junto a otras aeronaves de apoyo como dos unidades tipo Black Hawk— realizaron escala en la fortaleza de Jimaní para abastecerse de combustible y continuar su ruta de operaciones hacia Haití.
Por su parte, el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, ha descartado de manera categórica que esta incursión constituya una invasión. El mandatario ha enfatizado que el contingente y los equipos desplegados tienen como única misión ubicar y rescatar sanos y salvos a los técnicos secuestrados, advirtiendo que las tropas se mantendrán en el vecino país hasta cumplir con dicho objetivo.
En tanto, el Gobierno de la República Dominicana ha facilitado el soporte logístico necesario para el tránsito de cargas y operaciones de apoyo humanitario o táctico, reiterando que la cooperación se limita estrictamente al plano logístico y de colaboración internacional frente a la grave crisis de inestabilidad que padece la nación haitiana.





