Redacción. — Una visita de inspección sorpresa realizada por un alcalde a un centro de salud para constatar las quejas ciudadanas sobre las demoras en la atención médica terminó en un escándalo nacional, tras sorprender al médico de guardia en una situación íntima con una colega mientras decenas de pacientes aguardaban en la fila.
El mandatario local acudió al establecimiento hospitalario con el objetivo de verificar de primera mano las condiciones del servicio y responder a los reclamos recurrentes de los usuarios. Sin embargo, al irrumpir en las instalaciones para supervisar al personal, se encontró con que el facultativo responsable de la guardia médica desatendía sus funciones de manera flagrante.
El incidente desató una inmediata condena y una reacción drástica por parte de las autoridades municipales. Ante la gravedad de la falta y el abandono de pacientes, la administración decidió rescindir de forma fulminante el contrato con la institución privada encargada de administrar y operar el centro médico.
El suceso ha provocado un intenso debate en el país sudamericano, tanto por la insólita conducta del profesional de la salud como por la respuesta institucional ante la negligencia en la red de asistencia pública.





