La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, firmó este sábado un decreto supremo que establece nuevas normas de disciplina y comportamiento en los centros educativos del país. Entre las disposiciones figuran la prohibición del uso de aparatos electrónicos en las aulas, el maquillaje y el cabello largo o teñido, además de medidas que contemplan la expulsión de estudiantes involucrados en casos graves de violencia.
Durante una ceremonia celebrada en el colegio Alfonso Ugarte, ubicado en el distrito limeño de San Isidro, Fujimori defendió la implementación de estas reglas y afirmó que recuperar el orden en las aulas es fundamental para la formación de los estudiantes. La mandataria sostuvo que aprender desde temprana edad a respetar las normas y los límites contribuye al comportamiento de las personas durante su vida adulta.
La gobernante también anunció iniciativas para incentivar la lectura entre los alumnos, incluyendo actividades durante los períodos de vacaciones. Asimismo, informó que su administración incorporará internet satelital en todos los colegios del país, como parte de los esfuerzos para fortalecer la educación y ampliar el acceso a la tecnología.
Por su parte, el ministro de Educación, José Antonio Chang, explicó que los nuevos lineamientos contemplan diferentes niveles de faltas disciplinarias, clasificadas como leves, graves y muy graves, cuyas consecuencias pueden llegar hasta la expulsión de los estudiantes. También confirmó restricciones relacionadas con la presentación personal, entre ellas el maquillaje, el pintado de uñas, el cabello excesivamente largo o teñido y las medidas de las faldas escolares. Estas disposiciones de presentación serán obligatorias en los centros públicos, mientras que los privados podrán establecer sus propias reglas internas.
Las medidas fueron anunciadas después de la indignación generada en septiembre por la denuncia de la presunta violación de un estudiante de 16 años por parte de compañeros de su centro educativo. Tras el caso, un juzgado de Lima ordenó cuatro meses de internamiento preventivo para seis adolescentes del colegio Liceo Naval Almirante Guise. El Gobierno también dispuso la reorganización del centro y transfirió temporalmente su administración al Ministerio de Educación. Fujimori reiteró que no se permitirá el acoso escolar, la violencia ni el acoso sexual, e instó a los estudiantes a denunciar estos hechos para que intervengan las autoridades correspondientes.





