El Gobierno dominicano proyecta disponer de entre RD$80,000 y RD$90,000 millones para enfrentar los efectos de la crisis internacional y el conflicto bélico que impacta la economía global. La estrategia combina medidas de ahorro en el gasto público con una propuesta de reforma fiscal que será sometida al Congreso Nacional.
El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, explicó que la reforma fiscal busca recaudar entre RD$40,000 y RD$50,000 millones adicionales, equivalentes a entre 0.5 % y 0.6 % del Producto Interno Bruto (PIB). Estos recursos se sumarían a los RD$40,000 millones que el Gobierno pretende obtener mediante medidas de contención y reasignación del gasto público anunciadas a finales de abril.
Según Díaz, ambas iniciativas son complementarias. Mientras una aumenta los ingresos del Estado, la otra reduce gastos considerados no prioritarios para redirigir esos recursos a áreas críticas, especialmente subsidios y programas de apoyo ante el escenario económico internacional.
Entre las medidas de austeridad aplicadas figuran la reducción de gastos operativos, limitaciones en la compra de vehículos, disminución de viajes, viáticos, publicidad, mantenimiento y contrataciones, así como una racionalización de combustibles y transferencias a organismos con capacidad de generar ingresos propios. El funcionario indicó que hasta el momento ya se han redirigido alrededor de RD$12,000 millones.
La propuesta fiscal también contempla un aumento de US$10 a los pasajes aéreos, incrementos en los impuestos a cheques y transferencias electrónicas, mayores cargas a casinos, juegos de azar y cigarrillos electrónicos. Asimismo, incluye una amnistía fiscal para regularizar deudas tributarias y la eliminación de anticipos para microempresas con el objetivo de reducir la presión fiscal sobre los contribuyentes de menores ingresos.





