La candidata conservadora Keiko Fujimori mantiene una ventaja superior a los 18,000 votos sobre el progresista Roberto Sánchez en el ajustado balotaje presidencial celebrado en Perú. Sin embargo, el resultado oficial aún no ha sido proclamado debido al proceso de revisión de actas observadas e impugnaciones.
Con más del 98% de las actas escrutadas, Fujimori alcanzaba el 50.052% de los votos frente al 49.948% de Sánchez, según los datos preliminares de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). La diferencia refleja una de las elecciones más cerradas registradas en el país durante las últimas décadas.
El Jurado Nacional de Elecciones informó que la proclamación oficial podría extenderse hasta mediados de julio. Inicialmente se estimaba que el resultado estaría listo alrededor del 7 de julio, pero la revisión de más de 1,600 actas observadas ha prolongado el proceso.
Durante la campaña y el conteo de votos surgieron varias controversias. Sánchez solicitó la anulación de 400,000 votos emitidos en el extranjero alegando supuestas irregularidades en su traslado al país, petición que fue rechazada por las autoridades electorales. Mientras tanto, Fujimori informó que realizó un viaje familiar al extranjero, aunque aseguró mantenerse en contacto permanente con su equipo político.
Las misiones de observación electoral de la Organización de los Estados Americanos y la Unión Europea coincidieron en que la segunda vuelta presidencial transcurrió sin incidentes relevantes. La inseguridad y la creciente delincuencia, especialmente la extorsión, fueron los temas que más preocuparon a los votantes durante el proceso electoral.





