República Dominicana lidera América Latina en el nivel de confianza que tienen las pequeñas y medianas empresas (pymes) para aprovechar la inteligencia artificial (IA), de acuerdo con el estudio Pulso Pymes LATAM 2026, elaborado por Alegra. El informe revela que el 27.8% de las empresas dominicanas se considera «muy preparada» para adoptar esta tecnología, superando ampliamente a México (11.1%), Colombia (6.9%) y Costa Rica (4.5%). Sin embargo, el estudio también evidencia que esa percepción aún no se traduce plenamente en la operación diaria de los negocios.
Según la investigación, el 36.1% de las pymes dominicanas mantiene un nivel de automatización nulo o muy bajo. Además, la principal barrera para incorporar inteligencia artificial no es el costo, sino la falta de conocimiento: el 41.7% de los encuestados afirma que desconoce cómo implementarla, mientras que otro 22.2% asegura que no sabe por dónde comenzar. Un porcentaje similar identifica el costo como la principal limitación para avanzar en la adopción tecnológica.
El estudio también muestra que la mitad de las empresas continúa realizando manualmente procesos como el registro de ingresos y gastos, la facturación, la conciliación de pagos, el control de cuentas por cobrar y la gestión de inventarios. Asimismo, más del 74% de los empresarios considera que las tareas administrativas consumen una parte importante de su tiempo estratégico. En ese contexto, el 47.2% entiende que la inteligencia artificial sería especialmente útil para mejorar la organización y el registro de la información, la proporción más alta entre los cuatro países evaluados.
El avance de la facturación electrónica también impulsa la transformación digital del sector. Datos de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) indican que, al 17 de julio de 2026, el país registraba 76,762 emisores electrónicos autorizados y más de 1,859 millones de comprobantes fiscales electrónicos emitidos. No obstante, cuando se realizó la encuesta, el 41.7% de las empresas ya utilizaba facturación electrónica certificada, mientras que un 25% continuaba facturando en papel o mediante sistemas no electrónicos. Las micro, pequeñas y medianas empresas, así como los contribuyentes no clasificados, tienen plazo hasta el 15 de noviembre de 2026 para completar la implementación del sistema.
A juicio de Alegra, República Dominicana aún enfrenta importantes desafíos para automatizar sus procesos, pero destaca por el optimismo de sus empresas respecto al potencial de la inteligencia artificial. La compañía considera que el siguiente paso será convertir esa confianza en una adopción efectiva de herramientas tecnológicas que permitan reducir tareas manuales, optimizar la gestión empresarial y mejorar la toma de decisiones.





