El geólogo Osiris de León expresó su respaldo a la reanudación de la construcción de la presa de Guaigüí, en la provincia La Vega, al considerar que la actualización de los estudios técnicos y el rediseño del proyecto garantizan una infraestructura más segura y funcional. La obra, que estuvo detenida durante más de 20 años, fue retomada luego de incorporar revisiones en aspectos topográficos, geológicos, geofísicos, hidrológicos y presupuestarios.
Durante la supervisión realizada por el presidente Luis Abinader a los avances del proyecto, De León explicó que también se revisó la integridad del túnel y el emplazamiento de los estribos. Indicó que, de mantenerse el cronograma previsto, la presa podría entrar en funcionamiento en un plazo de entre 28 y 30 meses, aportando alrededor de 1.2 metros cúbicos de agua por segundo para el acueducto de La Vega, además de contribuir al control de inundaciones y al abastecimiento de sistemas de riego.
El especialista destacó que las observaciones técnicas que había realizado en años anteriores fueron tomadas en cuenta por la Empresa de Generación Hidroeléctrica Dominicana (EGEHID), la empresa contratista y los responsables del diseño. Recordó que en el pasado había cuestionado el proyecto por considerar que las condiciones originales no ofrecían suficientes garantías de seguridad, pero afirmó que las modificaciones realizadas fortalecen la estructura y reducen los riesgos ante fenómenos naturales.
De León señaló que las presas modernas deben diseñarse considerando los efectos del cambio climático, especialmente el aumento de las lluvias intensas en períodos muy cortos y la posibilidad de eventos sísmicos. Afirmó que las mejoras implementadas buscan asegurar que la infraestructura pueda responder adecuadamente ante tormentas, huracanes o movimientos telúricos, evitando contingencias para las comunidades cercanas.
La presa de Guaigüí también tendrá un importante impacto en el sector energético. Según las estimaciones del proyecto, la infraestructura producirá alrededor de 596 gigavatios hora de energía al año, lo que representará un ahorro aproximado de 385,000 barriles de petróleo anuales y fortalecerá la generación hidroeléctrica del país.





