Krabi, Tailandia.– Lo que comenzó como unas vacaciones en una de las zonas turísticas más visitadas del sur de Tailandia terminó en una experiencia traumática para una turista, quien resultó herida luego de ser atacada por dos monos.
De acuerdo con el relato de la propia afectada, inicialmente un mono pequeño se acercó y se subió sobre ella, situación que parecía inofensiva. Sin embargo, segundos después un segundo macaco se acerco y la mordió en un brazo, provocándole una herida que requirió atención médica inmediata.
Recibió tratamiento preventivo
Tras el ataque, la turista acudió a un centro de salud, donde recibió limpieza de la herida, vacunas preventivas y tratamiento con antibióticos para reducir el riesgo de infecciones. Posteriormente informó que evolucionó favorablemente y que no sufrió secuelas permanentes.
Especialistas recuerdan que las mordeduras y arañazos de monos pueden representar un riesgo sanitario debido a la posible transmisión de bacterias y virus, por lo que recomiendan buscar asistencia médica de inmediato, incluso cuando las lesiones parezcan leves.
Monos agresivos en zonas turísticas
El incidente volvió a poner sobre la mesa los riesgos del contacto directo entre turistas y fauna silvestre en algunos destinos de Tailandia, donde los macacos se han acostumbrado a la presencia humana y, en muchos casos, buscan alimento acercándose a visitantes.
Organizaciones dedicadas a la protección animal han advertido que alimentar o interactuar con estos animales contribuye a modificar su comportamiento natural y puede incrementar los episodios de agresividad, especialmente en lugares con alta concentración de turistas.
Recomendaciones para los viajeros
Las autoridades y expertos en vida silvestre aconsejan a quienes visitan zonas donde habitan monos:
- No alimentarlos ni intentar tocarlos.
- Mantener una distancia prudente.
- Evitar portar alimentos visibles o bolsas abiertas.
- No intentar tomarse fotografías demasiado cerca de los animales.
- Buscar atención médica inmediata en caso de mordeduras o arañazos.
Tailandia recibe cada año millones de visitantes y muchos de sus parques, playas y templos albergan poblaciones de macacos que forman parte del atractivo turístico. Sin embargo, las autoridades insisten en que se trata de animales silvestres cuyo comportamiento puede ser impredecible.





