Redacción. — La temporada de ciclones tropicales en la cuenca del Atlántico de este 2026 ha establecido un hito histórico al registrar el inicio más tardío en la formación de huracanes de los últimos 60 años, marcando la calma más prolongada desde que comenzó la era de monitoreo y rastreo satelital en 1966.
Especialistas en meteorología explican que este período de tranquilidad sin precedentes está siendo impulsado de manera directa por la presencia de un fenómeno de El Niño de gran intensidad. Este evento climático genera una fuerte cizalladura de viento en las capas altas de la atmósfera, lo cual interrumpe la estructura de las ondas tropicales e impide que las tormentas en el Atlántico logren organizarse y ganar fuerza.
A pesar de esta atípica pausa en el desarrollo de grandes sistemas ciclónicos, las autoridades y organismos de protección civil recuerdan que la guardia debe mantenerse en alto, ya que basta un solo sistema tropical fortalecido para generar un impacto considerable en las zonas vulnerables de la región.





