Redacción. – Durante su alocución ante el Debate General del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), el presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, fijó una postura contundente ante la comunidad internacional al reiterar que el país no asumirá el costo ni la resolución del conflicto social y de seguridad que atraviesa Haití.
El mandatario enfatizó que el Gobierno dominicano mantendrá de manera firme el resguardo de su territorio y la soberanía nacional frente a la inestabilidad del país vecino.
«Debo repetirlo con toda claridad: no existe una solución dominicana a la crisis haitiana, y ningún Estado ni organismo puede imponer a nuestro país que la asuma en su lugar. Seguiremos protegiendo nuestras fronteras, aplicando nuestras leyes migratorias y fortaleciendo y equipando nuestras Fuerzas Armadas», sentenció el jefe de Estado ante el pleno del organismo multilateral.
Urgencia por la pacificación en suelo haitiano
Abinader recalcó que la verdadera salida al conflicto debe gestarse dentro de las fronteras haitianas con la ayuda efectiva de las potencias y organismos globales, recordando la violencia devastadora que ejercen las bandas armadas y el desplazamiento masivo de más de 1.5 millones de personas, en su mayoría niños.
«La solución de Haití está en Haití, y la obligación de la comunidad internacional es hacerla posible allí, en su territorio… Esta Asamblea no puede resignarse a que las masacres se conviertan en la normalidad para el sufrido pueblo haitiano», añadió.
Exigencia al Consejo de Seguridad
Ante el próximo vencimiento del mandato de la Fuerza Multinacional de Apoyo a la Seguridad el 30 de septiembre, el gobernante dominicano instó a la ONU a actuar con celeridad y pasar de las promesas a los hechos concretos a través de tres prioridades clave:
- Despliegue total: Completar el contingente internacional, el cual actualmente solo cuenta con una quinta parte de los efectivos autorizados.
- Control de armas: Hacer cumplir rigurosamente el embargo de armas y sancionar a los financiadores de las pandillas.
- Fortalecimiento institucional: Capacitar a la Policía Nacional Haitiana, las Fuerzas Armadas y el sistema judicial para garantizar sostenibilidad a largo plazo.
Finalmente, Abinader recordó que la República Dominicana ya ha cumplido con creces su parte al facilitar apoyo logístico, tránsito de personal, asistencia médica en sus hospitales y contribuciones al fondo fiduciario de la misión, reiterando que el país ejerce una «diplomacia de soluciones, no de declaraciones».





