Los especialistas aseguran que la tragedia fue provocada por un inusual «doblete sísmico», un fenómeno poco frecuente originado por la interacción entre las placas tectónicas del Caribe y Sudamérica.
Caracas, Venezuela.- La tragedia que enluta a Venezuela tras los dos poderosos terremotos registrados el pasado 25 de junio continúa dejando preguntas sobre qué provocó un desastre de tal magnitud. La respuesta, según geólogos consultados por diversos medios especializados, apunta a un fenómeno geológico poco común conocido como doblete sísmico, que multiplicó la fuerza destructiva de los movimientos telúricos.
El balance preliminar es devastador: al menos 589 personas han muerto, unas 2,980 resultaron heridas y cientos permanecen desaparecidas, mientras miles de familias perdieron sus hogares. En el estado de La Guaira, una de las zonas más afectadas, más de un centenar de edificios colapsaron y varios hospitales sufrieron daños estructurales.
Un fenómeno poco habitual: dos terremotos casi al mismo tiempo
A diferencia de lo que suele ocurrir en un gran sismo, Venezuela no experimentó un terremoto seguido de réplicas. En apenas 39 segundos, se registraron dos movimientos de magnitudes 7.2 y 7.5, ambos con suficiente energía para causar graves daños por sí solos.
Los expertos explican que el primer terremoto modificó las tensiones acumuladas bajo la superficie terrestre y desencadenó casi de inmediato un segundo evento de mayor intensidad en una falla cercana, un comportamiento que los científicos denominan doblete sísmico.
El choque entre dos placas tectónicas
El origen de la tragedia se encuentra en el complejo límite donde convergen la Placa del Caribe y la Placa Sudamericana, dos enormes bloques de la corteza terrestre que se desplazan lentamente desde hace millones de años.
Ese roce permanente acumula enormes cantidades de energía que, cuando finalmente se liberan, generan terremotos de gran intensidad. En esta ocasión, los especialistas consideran que la ruptura ocurrió en el sistema de fallas Oca-El Pilar, una de las estructuras geológicas más activas del norte venezolano.
El geólogo Andrés Folguera, investigador del CONICET y profesor de la Universidad de Buenos Aires, explicó que este tipo de eventos no responde al patrón habitual de «terremoto principal y réplica», sino que ambos sismos fueron eventos independientes capaces de producir destrucción significativa.
Venezuela, uno de los países con mayor riesgo sísmico de Sudamérica
Los expertos recuerdan que Venezuela se encuentra entre los países con mayor actividad sísmica de la región. La presencia de fallas geológicas como Boconó, Oca-Ancón, San Sebastián y El Pilar, sumada al constante movimiento de las placas tectónicas, convierte al norte del país en una zona de alta amenaza sísmica.
De acuerdo con la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis), cerca del 80 % de la población venezolana vive en áreas expuestas a terremotos, lo que incrementa el impacto humano y material cuando ocurre un evento de gran magnitud.
¿Qué puede ocurrir en los próximos días?
Tras un doblete sísmico como el ocurrido en Venezuela, los especialistas advierten que es normal que continúen registrándose réplicas durante semanas o incluso meses.
Aunque estos movimientos suelen ser de menor intensidad, representan un riesgo adicional para edificios ya debilitados y podrían complicar las labores de rescate y recuperación en las zonas afectadas. Los científicos insisten en que no es posible predecir cuándo ocurrirá un terremoto, pero sí mantener un monitoreo constante de la actividad sísmica.
Mientras continúan las operaciones de búsqueda y asistencia humanitaria, organismos internacionales advierten que millones de personas podrían verse afectadas por la destrucción de viviendas, hospitales, carreteras y servicios básicos, en una emergencia que ya es considerada una de las peores catástrofes naturales registradas en la historia reciente de Venezuela.





