Santo Domingo. — El jurista Carlos Balcácer salió en defensa este lunes de su cliente Quilvio Rodríguez, quien figura como uno de los implicados en la denominada Operación Lobo, una supuesta red criminal acusada de estructurar un esquema de sobornos por más de RD$ 108 millones para adjudicarse contratos de seguridad privada en distintas instituciones del Estado.
Durante el inicio de las incidencias judiciales, el togado rechazó categóricamente los señalamientos del Ministerio Público y aseguró que Rodríguez jamás pagó sobornos para obtener contratos públicos. Por el contrario, afirmó que su representado fue víctima de extorsión para que las autoridades y entidades le autorizaran el cobro por los servicios de seguridad prestados.
«Rodríguez no pagó sobornos para obtener contratos con el Estado; por el contrario, fue extorsionado para poder recibir el pago por los servicios brindados», sostuvo Balcácer ante los medios.
Asimismo, el abogado defensor enfatizó que fue el propio empresario quien entregó voluntariamente a los fiscales las pruebas documentales que detallan a qué personas y bajo qué circunstancias se le exigieron dichos pagos, lamentando que, a pesar de colaborar con la justicia aportando evidencias, haya sido incluido en el expediente acusatorio.
Aplazan audiencia preliminar
Debido a que uno de los imputados en el proceso presentó una licencia médica formal, el Séptimo Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional dispuso el aplazamiento de la audiencia preliminar, fijando su inicio para el próximo 5 de octubre, fecha en la que el tribunal retomará la evaluación de las pruebas para determinar si el caso es enviado a juicio de fondo.





