Santo Domingo. —Durante la Jornada Nacional de Oración celebrada este lunes en el Palacio Nacional, el presidente de la República, Luis Abinader, protagonizó un momento de profunda reflexión personal al pedir a la nación elevar plegarias para alcanzar una mejor versión espiritual, enfatizando que este compromiso debe iniciar desde la más alta magistratura del Estado.
Ante líderes religiosos y funcionarios públicos reunidos en la sede gubernamental, el mandatario reflexionó sobre la necesidad de guiar los actos de servicio bajo principios de humildad y sensibilidad humana frente a los desafíos que enfrenta la población dominicana.
En el núcleo de su discurso, el jefe de Estado hizo una solicitud directa e íntima de guía espiritual que marcó el tono del encuentro:
“Que oremos cada día para que Dios nos ayude a todos, empezando por mí, a ser un mejor cristiano”, expresó el presidente Abinader.
Un llamado al compromiso colectivo
El gobernante sostuvo que la espiritualidad y el ejercicio de la función pública deben ir de la mano, pidiendo sabiduría para acertar en beneficio de los ciudadanos y fortaleza para no insensibilizarse ante las dificultades o el sufrimiento ajeno.
Asimismo, reiteró su confianza en los valores del pueblo dominicano y exhortó a que las plegarias del evento trasciendan el recinto oficial, convirtiéndose en acciones concretas de solidaridad, perdón y servicio constante hacia los sectores más vulnerables de la sociedad.





