Investigadores de la Organización de las Naciones Unidas advirtieron este miércoles que, pese a algunas mejoras registradas en Venezuela, las estructuras estatales vinculadas con la represión y las graves violaciones de derechos humanos permanecen esencialmente intactas. La declaración fue presentada al margen de un informe ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra.
Según la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela, después del ataque militar estadounidense del 3 de enero y del arresto de Nicolás Maduro se produjo una disminución significativa de las detenciones prolongadas y las desapariciones forzadas. También señaló que las autoridades liberaron a cientos de personas detenidas por motivos políticos y flexibilizaron ligeramente algunas normas relacionadas con las manifestaciones y la participación de organizaciones de la sociedad civil.
Sin embargo, los investigadores sostienen que todavía no se han realizado las reformas institucionales necesarias para garantizar una mejora significativa y sostenida de los derechos humanos. La misión señaló que continúan vigentes leyes utilizadas para criminalizar la disidencia y que los organismos de inteligencia y las fuerzas de seguridad mantienen estructuras, políticas y prácticas similares a las existentes anteriormente.
El informe también señala que los llamados colectivos no han sido desarmados ni desmantelados. La misión los describe como un componente del aparato represivo estatal y advierte que periodistas y otros integrantes de la sociedad civil continúan enfrentando obstáculos en el desarrollo de sus actividades. Además, documentó patrones de tortura y malos tratos contra personas detenidas por motivos políticos, incluyendo confinamiento prolongado, exposición al frío, privación de alimentos e intubación forzada.
Los investigadores también reportaron arrestos arbitrarios de corta duración utilizados, según su documentación, para intimidar a activistas opositores, periodistas y otros miembros de la sociedad civil. La misión pidió a la comunidad internacional apoyar esfuerzos para poner fin a la represión, combatir la impunidad y restablecer el Estado de derecho, además de reclamar medidas de rendición de cuentas y un marco de justicia transicional centrado en las víctimas.





