Los Yankees de Nueva York dividieron la doble cartelera frente a los Piratas de Pittsburgh gracias a una destacada actuación del lanzador zurdo Max Fried, quien regresó al montículo con cinco entradas en blanco para encaminar la victoria 2-0 en el segundo encuentro disputado en el Yankee Stadium.
Fried fue informado poco antes del partido de que sería el abridor del Juego 2, luego de que el cuerpo técnico ajustara la rotación tras la suspensión del compromiso del martes por lluvia. A pesar de continuar recuperándose de un hematoma óseo en el codo izquierdo y estar limitado por un conteo de lanzamientos, el zurdo mostró un dominio absoluto sobre la ofensiva rival.
El lanzador trabajó cinco episodios sin permitir carreras, ponchó a siete bateadores y apenas concedió un imparable y una base por bolas. Realizó 57 lanzamientos, de los cuales 37 fueron strikes, además de provocar diez swings fallidos. Tras permitir un sencillo en el primer bateador del encuentro, retiró a los últimos doce rivales que enfrentó y recibió el respaldo de una sólida defensa encabezada por Cody Bellinger.
La ofensiva de los Yankees rompió el empate en la séptima entrada. Cody Bellinger negoció una base por bolas y posteriormente anotó desde la primera base gracias a un doble de Jasson Domínguez por la línea del jardín izquierdo. Inmediatamente después, Anthony Volpe conectó un sencillo impulsador que amplió la ventaja a dos carreras.
La actuación de Fried alimenta el optimismo de los Yankees de cara a la recta final de la temporada, especialmente ahora que comparte nuevamente la rotación con Gerrit Cole. El dirigente Aaron Boone destacó la disposición inmediata del lanzador para asumir la apertura, mientras el equipo continúa fortaleciendo su cuerpo de abridores con miras a los próximos compromisos.





