El Gobierno del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, busca negociar con bandas armadas de Haití la liberación de cuatro salvadoreños desaparecidos tras una emboscada en Croix-des-Bouquets, mientras mantiene desplegadas fuerzas especiales para intentar rescatarlos. La información fue publicada el viernes 23 de octubre de 2026 por el diario estadounidense The Wall Street Journal (WSJ), que citó a una persona involucrada en las operaciones de búsqueda.
Según el reporte, las autoridades salvadoreñas intentan conseguir la liberación de los cuatro hombres antes de recurrir a una respuesta militar más severa. Sin embargo, las gestiones no habían recibido respuesta de las organizaciones criminales y, hasta el momento de la publicación, ninguna banda había exigido el pago de un rescate. Funcionarios salvadoreños y estadounidenses consideran que los desaparecidos sobrevivieron al ataque, aunque su paradero continúa sin establecerse y no se ha confirmado qué grupo los mantiene retenidos.
Los cuatro salvadoreños desaparecieron el domingo 18 de octubre, cuando hombres armados atacaron el vehículo blindado en el que se desplazaban por la zona de Santo, en Croix-des-Bouquets, al noreste de Puerto Príncipe. De acuerdo con las informaciones citadas por el WSJ, regresaban a su base después de comprar alimentos cuando fueron sorprendidos por los atacantes. El vehículo se incendió y sus ocupantes tuvieron que abandonarlo. Desde entonces, no se ha confirmado su ubicación.
El Ejército salvadoreño movilizó helicópteros y unidades militares para localizarlos, pero las operaciones encontraron resistencia armada. Según el reporte, integrantes de las bandas dispararon contra las aeronaves y provocaron incendios para dificultar la visibilidad de los equipos de rescate. William O’Neill, experto independiente de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos en Haití, señaló que la emboscada habría sido encabezada por la banda Chen Mechan, con apoyo de la organización criminal 400 Mawozo. No obstante, todavía no se ha determinado cuál de los grupos tendría bajo su control a los desaparecidos.
La búsqueda de una salida negociada se produce después de que Bukele anunciara, el miércoles 21 de octubre, una operación militar para recuperar a sus compatriotas y advirtiera sobre posibles represalias. El mandatario afirmó que los cuatro desempeñaban funciones técnicas y humanitarias, principalmente vinculadas con evacuaciones médicas, y exigió su liberación con vida y sin lesiones. El Salvador también dispuso el envío de unos 200 militares de operaciones especiales para reforzar las labores de búsqueda, mientras Estados Unidos expresó su respaldo a los esfuerzos de rescate. La Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), misión internacional autorizada por el Consejo de Seguridad de la ONU, cuenta con alrededor de 2,000 efectivos, por debajo de los 5,550 autorizados.





